🚨🚧El desgaste de la pintura vial es inevitable🚧🚨
- Adriana Gonzalez Montañez
- 23 ene
- 2 Min. de lectura
El desgaste del señalamiento horizontal es un proceso natural y continuo provocado por múltiples factores: el tránsito vehicular constante, la fricción directa de los neumáticos, la acción del agua por lluvia, derrames de aceites y combustibles, así como la radiación solar y los cambios térmicos. Todos estos elementos degradan progresivamente la pintura y reducen su visibilidad, especialmente durante la noche.

Desde el punto de vista normativo, este fenómeno está plenamente reconocido. El Manual
de Señalización y Dispositivos para el Control del Tránsito (SCT) y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables establecen que la señalización horizontal debe mantenerse en condiciones óptimas de visibilidad, legibilidad y retroreflectividad durante toda su vida útil. Cuando estos parámetros disminuyen por debajo de los niveles recomendados, el señalamiento deja de cumplir su función preventiva y regulatoria.
En particular, la retroreflectividad —medida en milicandelas por lux por metro cuadrado (mcd/lx/m²)— se ve severamente afectada por el desgaste superficial de la pintura y la pérdida de microesferas. Las normas internacionales, como las guías de ASTM, AASHTO y criterios adoptados por la SCT, recomiendan programas de mantenimiento periódico basados en inspecciones visuales y mediciones técnicas, no únicamente en intervalos de tiempo arbitrarios.
Aquí es donde SEYCOMEX marca una diferencia clara. A diferencia de trabajos que se ejecutan como una acción aislada, en SEYCOMEX el señalamiento vial se concibe como un sistema vivo, que requiere planeación, materiales adecuados y seguimiento. La selección del tipo de pintura, la granulometría y calidad de la microesfera, la dosificación correcta y el uso de maquinaria especializada —como equipos de aplicación de alta precisión— permiten extender la vida útil del señalamiento y mejorar su desempeño real en campo.
Además, SEYCOMEX integra criterios técnicos de durabilidad y mantenimiento desde la etapa de diseño del proyecto, asesorando al cliente sobre cuándo repintar, qué material utilizar y cómo optimizar costos sin comprometer la seguridad vial. Esto no solo cumple con la normativa, sino que reduce riesgos, mejora la experiencia del usuario y eleva el estándar del señalamiento.
En resumen, el desgaste es inevitable, pero la pérdida de seguridad no lo es. Un mantenimiento programado, técnicamente fundamentado y ejecutado con ingeniería especializada es la diferencia entre una línea pintada y un sistema de señalización que realmente salva vidas.






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